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En el marco del día de la mujer aprende a identificar 7 “Red Flags” en tu pareja

Mar 8, 2023

Por: Kevin Cedillo

Cada 8 de marzo (8M), las calles de México y el mundo se llenan de los colores morado y verde, los más representativos dentro del movimiento feminista, al que se han sumado millones de mujeres para continuar con sus diversas luchas.

Si bien una de las más importantes es la igualdad con los hombres en aspectos como el trabajo y la remuneración, también se exige el fin de otras formas de violencia experimentadas en el hogar o en las relaciones de pareja, que muchas veces no solo incluyen comentarios hirientes o humillaciones, sino que pueden también conducir al feminicidio.

Al salir a las marchas del 8M es común encontrar cientos de historias de mujeres que recuerdan las experiencias que ellas u otras han vivido y con las que ayudan a muchas otras a entender que a veces la violencia sucede a escondidas de quienes la repiten todos los días: “Te amo”, pero lastimándolas con comentarios, acciones e incluso golpeándolas o violándolas.

Las llamadas «red flags» en 2023, no todos tienen las herramientas para detectar estas señales de que hay una bandera roja para las citas o el matrimonio.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la psicoterapeuta mexicana de Psicología Feminista, Daphne Lomelí Sotelo, compartió todas las señales que no deben ser ignoradas en toda relación amorosa y que son una clara advertencia para no vivir con ninguna de las tantas formas de violencia.

“Siempre hablamos de banderas rojas, pero todos las tenemos. No necesariamente el comportamiento que no te gusta conducirá a la violencia, pero muchos lo hacen.

Creo que primero no es necesario cerrar la relación desde el principio, pero siempre es necesario estar súper pendiente y saber extérnalas”, dijo la experta.

La importancia de conocer las múltiples formas de violencia vividas en pareja ha llevado a la creación de términos como el “violentometro”, en el que se comparten actos desde los más pequeños hasta los más graves.

Por supuesto, no son los únicos, ya que hay muchos otros escenarios a tener en cuenta que a menudo son pasados por alto tanto por la víctima como por quienes la rodean.

Una de las primeras señales que recuerda la experta y feminista al saber si estás en riesgo de lo que ella llama una «relación tóxica» es cuando «dejaste de hacer las cosas que antes hacías sin problemas o…» lo hiciste sin miedo».

Asimismo, explicó que para identificar este escenario hay que ver cuándo es «necesario» pedir permiso al otro para realizar estas actividades o salidas, debido al chantaje emocional al que son sometidas posteriormente.

También entre los casos más comunes está el de intentar controlar la imagen de la mujer pidiéndole que no se maquille o que se vista de determinada manera con comentarios como «¿con quién vas a ligar?» Y una forma de reconocer esto es a través de la auto-indagación o cuando ideas como «este vestido no, porque me va a preguntar» vienen a la mente y es mejor evitarlas para evitar una confrontación con tu pareja.

Por otro lado, la psicoterapeuta de Psicología Feminista México explica que uno de los “síntomas más comunes” es que la víctima comienza a aislarse de por su pareja, lo pida o no específicamente.

“Te puede decir que no veas a tu familia o amigos porque son así, son una mala influencia; puede ser algo explícito como una prohibición, pero también puede ser implícito y después de verla (él) reacciona de manera hostil o de repente ya no es tan cariñoso».

El problema de ambos escenarios, sobre todo cuando no hay prohibición directa, pero tiene consecuencias negativas para el vínculo, es la manipulación “ya que uno aprende a evitar eso para evitarte problemas o desprecios de la persona”.

Según Daphne Lomelí Sotelo, también hay personas que se enfrentan a constantes acusaciones o culpas directamente relacionadas con la relación, como el matrimonio o noviazgo no este funcionando o tratar de justificar una acción de él por una conducta de ella.

Algunos de los ejemplos en los que la pareja te puede culpar son:“Me enojé porque esta situación me estresó mucho”»Es que me respondiste así»Empujar, tirones, jalar la ropa o impedir que tu pareja se aleje también son buenas señales de alerta para saber que, aunque no se están golpeando, sí que se » sí están imponiendo con el cuerpo y deteniendo tu movilidad» incluso sin tocarte.

En el caso de las violaciones, destaca que hay ocasiones en las que el chantaje emocional juega un papel muy importante y no se limita a señalar que no hay sexo sin consentimiento, porque “más allá que sentir que te obliga es sentir que si no lo hago, va a haber un problema».

«A las mujeres les cuesta mucho trabajo ver las violaciones en la pareja, pensamos que una violación es un desconocido en un callejón y realmente las violaciones en la pareja son mucho más cotidianas de lo que nos gustaría aceptar porque el simple hecho de no tener ganas y hacerlo se puede considerar un abuso sexual» expresó.

Finalmente, la psicoterapeuta explicó que, si bien todas son formas sutiles de violencia, también las hay unas más evidentes, como golpes, gritos o insultos, «pero creo que es más difícil identificar las otras dinámicas porque son más suaves en un sentido de que están escondidos».

Como advirtió Daphne Lomelí al inicio de la conversación, además de identificar las posibles formas de violencia que enfrentan las mujeres durante el noviazgo o el matrimonio, también es necesario expresar gustos y disgustos, pero como esto no siempre es fácil, es necesario tener en cuenta la asertividad y hacerle saber a nuestra pareja qué acciones o comportamientos nos gustan y nos disgustan.

A esto, añadió que es posible hacer comentarios como «no me gusta que estés haciendo esto» y luego «a ver si se repiten», ya que las mujeres víctimas de violencia de pareja pueden entonces saber si están o no. debe terminar con el informe; Sin embargo, aclaró que hacer esto requiere hacerlo al principio de la relación porque, si bien siempre puedes salir de una relación abusiva, probablemente sea más complicado si ya están «súper enamorados, enganchados, con niños o endeudados juntos».

Por otro lado, desde el punto de vista de acompañante de la víctima, que puede ser un familiar o una amiga, el contexto es diferente y al respecto la experta precisó que «aunque es muy doloroso» ver lo que la mujer o mujeres están pasando y recuerdan que una de las formas más comunes de violencia es el aislamiento, “no tienen un círculo de apoyo” por lo que es común que solo llegue a una o dos personas.

«Cuando eres el amigo que siempre está ahí, de repente eres el único que está ahí y esa víctima siempre está caminando contigo para expresar sus emociones, pero incluso eso desgasta al amigo porque es como si ya lo hubieras hecho». pasado todo este dolor, pero ¿qué vas a hacer entonces?» Como amigo, duele y es difícil permanecer en el círculo de apoyo».

En estos casos, explica que la amiga que recibe todas las quejas puede empezar por poner límites a la víctima, pero también reafirmar su apoyo cuando lo solicite, pues es importante subrayar que sólo cuando la violencia trasciende a la persona que la vive se decide salir de la relación.

Eso sí, siempre teniendo en cuenta que este proceso es mucho más difícil de lo que se ve “desde fuera” por preocupaciones que van desde la dependencia emocional hasta la dependencia económica.

“A menos que la huida y la supervivencia sean una prioridad, es muy poco lo que podemos hacer a nuestro alrededor”, concluyó, antes de recordar que todavía se puede ofrecer apoyo y los momentos de distracción son de gran ayuda para la víctima.